El Belenismo es un arte que reúne diferentes técnicas para
representar el misterio del nacimiento de Cristo. Hay dos formas de hacer
Belenismo, la más común conseguir los elementos que necesitamos ya hechos para montarlo,
o elaborar nosotros mismos dichos elementos. Puede ser desde lo más sencillo
como es colocar, en un espacio seleccionado de la casa, solamente las figuras
protagónicas de dicho misterio (Jesús, María y José) o llegar a tener un grado
de complejidad y envergadura, como lo
sería creando toda la ciudad de Belén.
Si de elaborar nosotros mismos los elementos para nuestro
Belén hablamos, podemos citar que los niveles de complejidad y belleza
dependerán de la persona y el grado de creatividad que desee expresar.
Generalmente el Belenismo al día de hoy va dirigido al
diseño y construcción de estructuras de arquitectura judía acorde a la época de
Nuestro Señor, lo que constituiría el “Belenismo Bíblico”. A veces puede tener
variantes o matices por la influencia de la arquitectura de otras culturas y
épocas que derivaría en un “Belenismo Popular”. Además de la arquitectura está la rama conocida como
“Belenismo Figurista” que es el diseño y elaboración de figuras para el portal,
ya sean humanas como la de El niño Jesús, la Virgen, San José, los Reyes,
pastores, aldeanos, ángeles etc; ya sean animales: ovejas, asnos, bueyes,
gallinas, palomas, etc. Hay muchos otros accesorios que se pueden elaborar para
complementar nuestro Belén, como los árboles, pinos, la estrella, nubes, el
celaje, montañas, ríos, cascadas, prados, fogatas, lámparas, etc. Cabe indicar que también es posible aplicar las técnicas
para elaborar estructuras ajenas al Belén.
